Distorsiones Cognitivas 📒 [Ejemplos + Video Explicativo]

Distorsiones Cognitivas  Aarón Beck –  David Burns

¿Qué es distorsiones cognitivas?

Aarón Beck identifico seis  errores de pensamiento y a su vez David Burns, retomando el tema identifico cuatro más. Vamos a exponerlas tal como fueron expuestas por los autores. Y por cierto se han identificado algunos más a los largo del tiempo y lo hemos agregado para que la información sea completa.

Definición:

Aaron Beck definió las distorsiones cognitivas como aquellos esquemas erróneos a través de los cuales procesamos la información. Estas mal interpretaciones o errores de pensamiento generan muchas consecuencias negativas y amparan gran parte de nuestras emociones negativas.  Estas distorsiones favorecen determinados problemas emocionales como la depresión y la ansiedad.

Pensamiento polarizado.

Es una forma de pensar dicotómica del tipo todo – nada,  blanco-negro, bueno-malo, nunca o siempre, que nada tiene que ver con la realidad. Se valoran lo acontecimiento de forma extrema en particular  la parte negativa, sin tener en cuenta aspectos intermedios. Se ejemplifica así: “O me apoyan, o no son mis amigos”, “Soy valiente, o soy cobarde”, “Tú o nadie

La inferencia arbitraria.

Consiste en sacar conclusiones automáticas y generalmente negativas a partir de poca información fidedigna. Cuando se aplica a las personas se utiliza “la lectura del pensamiento” del otro.  Creer saber lo que piensan los demás, y se toma como previsible y real ciertos acontecimientos antes de que se produzcan (Adivinación): “Piensa que soy tonta”,  “está contigo para sacar beneficio”, “Lo dice para que quede en ridículo” o nos ponemos profeta de mal agüero: “Seguro que voy a suspender”, “No me van a hacer ni caso, nunca lo hacen”.

La sobre generalización.

Tendencia a creer que algo que ha ocurrido una vez, volverá a ocurrir todas las demás veces. Ya que me he puesto nervioso “siempre me pondré nervioso”, “Mi matrimonio ha fracasado, nunca más volveré a ser feliz.”, “Mi amiga se ha enfadado conmigo, nadie me querrá”. Las palabras que suelen acompañar a esta distorsión son: “nadie”, “nunca”, “siempre”, jamás”, “todos” o “ninguno”.

Aaron Beck

El filtraje o abstracción selectiva.

Reside en prestar atención solo a un tipo de detalle, en general solo los negativos. Percibimos los peores aspectos obviando cualquier ocurrencia positiva. Se selecciona una porción negativa de la realidad y se magnifica, se exagera, solo se ve lo malo como si nunca hubiese algo positivo en nuestra vida.  De esta manera si uno no aprueba un examen “entonces es que soy completamente inútil y toda mi vida seré un fracasado”, “Ya verás cómo me sale mal porque a mí siempre me todo mal”

 

La amplificación y dinamización.

En este caso se da un peso mayor a un fracaso, una debilidad o una amenaza que a un éxito, una fortaleza o una oportunidad. Se espera lo peor  y se tiende a vivir una situación molesta como algo intolerable y terrible. Exageramos la importancia de un evento y de sus consecuencias sobre todo las negativas y minimizamos las partes positivas. “estoy quemada, por este error mi carrera se va al carajo, jamás confiarán en mi” en otro sentido, “No sé porque lo he conseguido, ha sido suerte. Yo no puedo tener estas ideas…”

Por si te interesa:

La personalización.

Pensar que todo lo que la gente hace o dice tiene que ver de alguna manera, para bien o para mal, con uno. Sentirse responsable totalmente de acontecimientos de los que casi no se ha participado.  “Juan está muy serio, ¿Qué le habré hecho?”, “mi hijo ha suspendido vaya fracaso de educación que le he dado”

 

El razonamiento emocional.

Tomar las propias emociones y sentimientos como prueba de verdad.  Creer que lo que se siente emocionalmente es cierto y se aplica a uno mismo, a los demás y a los acontecimientos. La lógica subyacente es la siguiente: “Me siento inútil (Culpable, incompetente), luego lo soy”.  Y también  “Estoy enfadado contigo entonces  has estado actuando muy mal y has tratado de aprovecharse de mi”.

 

Los  imperativos morales

(Debería…, tendría) Son creencias rígidas e inflexibles acerca de cómo debe ser uno mismo y los demás. Se aceptan sin someterlas a crítica alguna, ni confrontarlas con la realidad. Son imperativos morales de exigencias que exacerban la autocrítica y la culpa y cuando se dirigen a los demás suelen traducirse en reprobación, agresividad y rechazo. “Deberían hacerme caso, las cosas irían mejor”. “Debería ser más profesional y no cometer errores”, “Tengo que estar entre los 5 primeros”…

 

Las etiquetas globales.

Se extrae uno o dos rasgos de la personalidad y se etiqueta a otra persona (o a uno mismo). Cuando etiquetamos globalizamos de manera general todos los aspectos de una persona o acontecimiento reduciéndolo a un solo elemento. Esto produce una visión del mundo y las personas estereotipada e inflexible. “Es un tacaño”, “es un cantamañanas”, “Soy tímida”

 

La culpabilidad.

Consiste en atribuir la responsabilidad de los acontecimientos o de nuestras emociones o a uno mismo o a los demás. Por ejemplo considerar que uno hace errores porque los demás hacen ruido, o no logra resolver este problema porque los demás le hacen burlas. Yo tengo la culpa del accidente de mi hijo porque no lo he educado bien

 

Se han identificado mucho más de las cuales citaremos solo las falacias.

 

Las Falacias.

Este tipo de distorsiones implica que lo que creemos no es correcto. Es como si lo viéramos todo distorsionado con un filtro y no fuéramos consciente de ello.

Todo muy resumido y bien explicado 😎, En este vídeo 👇🏼👇🏼

Tipos de falacias:

La falacia de justicia.

La persona cree que su modo de ver las cosas es el único posible y por consiguiente la más justa. Para ella todo lo que coincide con lo que piensa, desea o necesita es injusto. “No hay derecho…”, “ es injusto que…”. Da lugar a un estilo de vida muy rígido y normativo.

 

La falacia de control.

Consiste en como la persona se ve a sí misma y piensa que debe tener un control férreo sobre todo lo que ocurre a su alrededor y se cree competente  y responsable de todo lo que pasa a su alrededor. Y al revés puede sentirse impotente y sin control alguno sobre su vida o excesivamente controlada por los demás.

 

La falacia de cambio.

Radica en creer que el propio bienestar depende de solo de los actos de los demás. La persona suele creer que para para estar bien  son los otros quienes han de cambiar primero su conducta, ya que creen que dependen solo de aquellos. “Yo sería feliz si mi novio cambiara de actitud”.

 

La falacia de recompensa divina o mágica.

Reside en la tendencia a no buscar solución a problemas actuales  porque la situación mejorará “mágicamente” en el futuro, o uno tendrá una recompensa en el futuro si la deja tal cual.

 

Sesgo confirmatorio:

Se produce por atender únicamente a aquella información que confirme las propias  ideas preconcebidas sobre la realidad, recordando solo lo que encaja con nuestras ideas. Así, si pienso que soy torpe, solo me fijaré en mis actos fallidos

Todas las distorsiones suponen una visión simplificada y desajustada de la realidad, que es interesante combatirlas para obtener un grado mayor de equilibrio y de autoestima.

Te gusto el articulo? Danos esas 5 estrellas para seguir subiendo informes interesantes.

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